sábado, 9 de mayo de 2015

El final del viaje, Tallin segunda parte.

Menos mal que cogimos el autobús de vuelta con tiempo, porque el barco salió antes de lo previsto. Ya quedaba poco de viaje, así que había que aligerar peso en la maleta y nos bebimos el resto de las cervezas que teníamos. Al final terminé yendo a junto de la animadora infantil a que me pintara la cara a mi también. Cristina se partía de risa...que soy peor que una niña pequeña.
Últimamente ya bromeamos con que soy como una persona de un grupo de alcohólicos anónimos o de estas que van a terapia de grupo: "Hola, me llamo Déborah y tengo un problema, tengo que tocarlo todo y probarlo todo..." jajaja.

LLegamos a Tallin por la mañana, salimos del barco a eso de las 11:30, no teníamos prisa porque el autobús para llegar a Vilnius salía a las 22:30 de la noche, así que nos esperaba un día muy largo haciendo tiempo por Tallin.
El primer problema era buscar un sitio para dejar las maletas todo el día. Con suerte, en la estación marítima había consignas, por 3€ metimos las maletas y las mochilas en sólo una taquilla.

El día que fuimos caminando hasta el museo Seaplane Harbour vi a lo lejos una edificación tipo fortaleza, llena de graffitis que me llamó mucho la atención, así que me ardía el culo por ir a ver que era.
Estaba muy cerca del puerto, con unas escaleras que quitaban la respiración, todo abandonado y parecía que daba cosa hasta caminar por allí.
Resultó ser Linnanhall un antiguo auditorio/centro deportivo que fué construído también como base militar rusa en caso de ataque de Finlandia. Está hecho un asco, todo sucio, con maleta y botellas por todas partes. La gente joven lo usa como botellódromo y típico sitio para ir a ver la puesta de sol.
Es una estructura tan tan grande, que es imposible hacerle una foto dónde apreciéis de verdad como era. Así que os dejo un enlace con Fotos de google aquí



No nos podíamos ir de Tallin sin pasar por una de las puertas de la muralla y pasear un poco más por sus callejones, ya que básicamente viéramos la ciudad de noche. Es como Riga, no sabría por que momento decantarme para verla , si de noche o de día.


Cómo última cosa por ver en la ciudad, me decanté por Schnell Park, un parque que en el mapa parecía bastante grande, y la verdad que fué todo un acierto subir hasta allí arriba.
Un parque agradable dónde vimos gente disfrutando de la hierba, paseando a sus mascotas e incluso una señora mayor dándo de comer a las palomas.
Me dió pena no tener ninguna toalla porque me habría echado una buena siesta..

Antes de irnos a por la maleta nos dimos un último paseo por la zona moderna de la ciudad que apenas habíamos visto, y para que veáis que los contrastes de Tallin son más heavies que en Estocolmo os pongo un par de fotillos .( El medieval de las fotos de arriba, con las afueras de casas que parecen de película americana y edificios modernos.)



Lo gracioso del día fue cuándo íbamos camino a la estación de autobuses.
Íbamos tan tranquilas con nuestras maletas de ruedas, charlando y tal... llevábamos como 10 minutos y estábamos cruzando un paso de peatones adoquinado que pasaba por encima de las vías del tranvía, cuándo pasaron por mi lado dos chicos riéndose, y escucho: Déborah!! ¡¡Perdí mis ruedas!! Me giré y vi a Cristina con cara de diosss y ahora que coño hago!! Bueno..pues resulta que se le rompió la maleta, se le quedaron las ruedas atrás y justo cuándo pasó estaban los chicos alado, por eso se reían. (Ella se dió cuenta cuándo vió que hacía demasiado ruido la maleta, jaja)
Aún nos quedaban como 2km para llegar a la estación.  La gente nos miraba raro...y a nosotras nos daba la risa, pero no había otra opción que arrastrarla..

Por cierto, la estación de autobuses de Tallin no tiene wifi pero es genial, tiene unos buenos asientos, un pentágono que es sofá, un montón de enchufes y tiene pinta de ser un lugar seguro. 


La vuelta a casa fue agotadora por dormir fatal en el autobús,.. eso fue la gota que colmó el vaso para un viaje duro, muy duro. Un viaje de largas caminatas, frío, lluvia, calor, mala suerte con los tours, muchas horas juntas (con algún enfado que otro al que hemos sobrevivido).... Aún así, repetiría sin duda alguna, aunque tengo muy claro que preparándolo con tiempo para ver bien que me interesaría visitar.

A lo largo de éste mes muchos voluntarios me han preguntado cosas para hacer el mismo viaje. El otro día les expliqué a unas 8 personas cómo funciona la página, cómo es todo... y alguna gente está muy interesado en hacerlo, pero entre que los precios están altos y que no encuentran con quien compartir el camarote... pues al final somos las únicas que lo hemos hecho.

Me siento muy muy afortunada, algunas cosas llegan en el momento preciso...y sin duda alguna fue el momento para hacerlo sin pensar, era ahora o nunca.


GRACIAS DESTINO, por ésta oportunidad que no dejé escapar.

viernes, 8 de mayo de 2015

Estocolmo, un día no es suficiente.

Hace tiempo que mi amiga Fani me hablara maravillas de Estocolmo y me quedé con la copla.
La primera vez que estuve en Daugavpils entré en la oficina de turismo y le pregunté a la chica por los ferrys que salían desde Riga, y los precios eran algo impensable en aquel momento para mi... Con lo del crucero éste es que era como matar 3 pájaros de un tiro, Rusia, subir en un ferry/crucero y Estocolmo.

Nos levantamos bien temprano, sabía que la llegada a Suecia iba a ser impresionante.
En la entrada a Estocolmo hay muchísimas islas con casitas de madera. algunas deben ser casas de veraneo pero otras muchas se nota que son su vivienda principal. Si está todo así de bonito en primavera no me puedo imaginar con sol en pleno verano.
Llegamos al puerto temprano, ésta vez si le dije a Cris, hoy cogemos el autobus sí o sí. El puerto queda lejísimos del centro, así que es lo que hay. (No hay que ser tan amarrada...que así cómo se gastan euros en regalitos para ti misma o tu familia, hay que soltarlo en salud.).
Justo a la salida del finger de desembarque había un puesto con un chico de la oficina de turismo que vendía los billetes de autobús, fue genial porque pudimos pagar con euros. Ida y vuelta 6€.

Ésta vez ya tenía localizado el sitio donde hacía el Free Tour a las 10 (en Sergels Torg, una plaza grandota).
En Estocolmo hay 3 tours diarios:
- A las 10h de la mañana la parte nueva de la ciudad.
- A las 13:30h una zona dónde viven artistas, en plan soho de londres.
- A las 16h la zona vieja.

Eran las 9, aún teníamos una horita de margen para cotillear unas cuantas calles, un supermercado e intentar descifrar el mapa (en el barco sólo te lo dan en ruso), una pena...porque así no puedes pensar lo que te puede interesar y lo que no.

Si algo hay en ésta ciudad son Mc Donals y H&M, vayas donde vayas habrá alguno y ambos con Wifi. 
Cuándo se viaja hay que dar señales de vida a la familia, a los amigos.. y yo paso de pagar el Roaming, así que nos dedicamos a robar Wifi de vez en cuando.


A las 10 estábamos allí cómo un clavo, nos tocó un guía con un acento inglés super british...empecé a envenenarme porque costaba muchísimo entenderlo. Curiosamente había una chica española que estaba sola, y rápido empezamos a hablar... Era de Pamplona, vino con 5 amigas más a pasar unos días y mientras las amigas se quedaron durmiendo ella se vino al tour. Bueno..gracias a ella pude entender algunas cosas,


Y menuuuuda mierda de tour!! El tour duró menos de una hora, y la verdad es que poco he aprendido con éste chico, majo era, eso si, jajaja. Pero nuestras caras al final del tour fueron como ésssto...hoy no te has ganado propina majo. Y así, sin más, nos fuimos sin darle nada.
Lo único que saqué en limpio de esa hora fue que ya sé porque se llama síndrome de Estocolmo.
En 1973 Erik Olson, entró en un Banco a robar y cogió a 4 rehenes. La policía acordonó la zona y él pidió un helicóptero. No quisieron dárselo, pidió un coche y tampoco. Al final pidió intercambiar los rehenes por un amigo que tenía en la cárcel.
Estuvieron 5 días todos juntos dentro del banco y a final le trajeron al amigo. Para conseguir salir del banco los rehenes lo rodearon, y la policía no pudo atraparlo.   Se dice que años después uno de los rehenes fue el padrino de la boda de Erik Olson.
(La foto de la derecha es la del Banco)

Al acabar el tour nos fuimos con la pamplonica a dar una vuelta, la verdad es que es super maja..una pena vivir tan lejos.
Itzíar es de éstas chicas que le echan un par de huevos a la vida,  se pidió una excedencia en el trabajo para irse a Irlanda a aprender inglés, y ella, profesora de gimnasia se puso a fregar platos porque le dio la gana. Habrá gente que la llamaría loca, o cualquier otra cosa, pero para mi es una aventurera.

Fuimos hasta una plaza por dónde pasáramos con el guía, porque Cris quería comprar unos imanes para la familia. Había un montón de puestos de fruta y las fresas se olían a metros de distancia. La pena es que no tenía Kronos, y sólo podía pagar con tarjeta a partir de 4€, lógicamente no me iba a gastar eso en fresas, así que después de comprar los imanes el señor del puesto me llamó, me dijo: "Sólo para ti", y me dio una bandeja                                                                                         con unas poquitas. Le debí caer bien.

Por la tarde fuimos a otro guiado, pero otra caca... con la mala suerte de que volvía a ser el mismo guía.
La verdad es que podrían currarse un tour en condiciones y no hacer esos 3 tan cutres e incompletos.
No me voy a liar a contaros sobre edificios porque no recuerdo los nombres por una sencilla razón:

No sé si os habéis parado a pensar que en un período muy corto de tiempo estuve en 6 países con sistemas callejeros diferentes, con idiomas diferentes: salí de Lituania un viernes, paré en Riga a cambiar de autobús y a buscar una posible toalla (que debido al precio al final me compré  un paño de cocina, jajaja) ; después Tallín ( estonio), St-Petersburgo (ruso), Helsinki (finlandés) y Estocolmo (sueco)...así que después de tantos días saber dónde estábamos era una tortura y quedarse con nombres un tanto complicado.
             

                           Con lo que si me quedo es con la esencia de la ciudad,que  se ha convertido en una de mis favoritas de Europa junto a Brujas e Innsbruck. 

Lo tiene todo: zona antigua con callejones adoquinados;  rincones ocultos con encanto; agua por todas partes; naturaleza salvaje; un puerto importante y es una ciudad moderna con gente encantadora en todos los sentidos.
Sin duda alguna, no me importaría vivir allí.





Los precios de la ciudad dentro de lo que cabe son asequibles, aunque puede que después de ver los precios de Helsinki...cualquier cosa lo es.

Estocolmo tiene muchísimos museos, y uno que me dió pena no visitar fue el Museo Vasa. Tienen un barco del siglo XVIII conservado 98% original. el cual estuvo 300 años bajo el agua.
Era impensable ir hasta esa zona de la ciudad, yo estaba cansada de llevar la batuta del viaje; Cris no quería saber nada de gastar más euros y se le cocían los pies al caminar. Estábamos para el arrastre.

Y ahora os dejo de un par de cosas curiosas que me encontré en la ciudad.
                                     
                                               (El escaparate súper original de una tienda de ropa)

Y para que flipéis un poco.. ¿que creéis que es ésto?¿ La entrada de metro o la entrada a un museo...?

Pues NO, el baño de la estación de tren, la cantidad de gente que entraba y salía era masiva, incluso vi a alguien entrando con el perro. En Estocolmo no hay baños públicos, en todas partes hay que pagar 1€ o consumir.Y colarse es bastante dificil jajaja,

Estocolmo tiene un abanico enorme de posibilidades, es una ciudad de un atractivo especial. Me he planteado volver, incluso antes de acabar mi proyecto aquí, pero todo depende de los precios del ferry porque cada vez suben más y más.

domingo, 3 de mayo de 2015

Helsinki en un día.

Embarcamos en San Petersburgo a las 17:30h, después de todo el día caminando tocaba momento de relax. Cogimos un par de cervecitas, subimos a cubierta para enfriarlas y  disfrutar un ratillo.

Mientras dejábamos atrás la ciudad se nos acercó un chico a preguntarnos dónde cogiéramos las cervezas,..le dijimos que cómo buenas mochileras, las traíamos de casa, con cara de joderr!!como no se me ocurrió antes, se fue al bar a por una.

Seguimos a nuestro rollo, cuando no sé como me giro y.....
¡¡ bien!! muy bien jajaja, pero bueno, para lo que quedaba ya no nos cortamos en beber allí.
Al rato veo al chico sentado en el mismo sitio más o menos, con el prohibido beber justo encima de su cabeza, y ya me acerqué riéndome y le comenté lo que pasaba. 
Un chico italiano, muy hablador, simpático y con muchas ganas de juerga. Tenía que celebrar que consiguió un trabajo muy bueno, desde ese día es el cocinero personal del yate privado del armador del ferry/crucero Princess Anastasia. Si si, concidencias de la vida... porque nosotras celebrábamos que hacíamos 6 meses de voluntariado, así que ya nos arrastró a tomar unos cócteles al bar Columbus.
Entre una cosa y otra 2 horas hablando de nuestras historias y contando batallitas, pero es que no le llegó, aún quería más y nosotras ya estábamos pidiendo papas, total que se fue a cenar y nosotras a pensar si ibamos a subir a la disco o no. 
Cenamos, nos duchamos, nos pusimos guapas y subimos a su camarote. Llamamos varias veces pero no contestaba , saqué el único pos it que tenía en el bolso con la lista de la compra Jabón del cuerpo Papel higiénico , Leche y le escribí una nota.
Fuimos a buscarlo por el barco, no lo encontramos, volvimos a su camarote, taché y le puse 23:00h nos vamos a dormir, buenas noches y gracias por todo.
Media hora mas tarde, cuándo estábamos en el pasillo de al lado de nuestro camarote haciendo el gilipollas aparece él, nuestra cara un poema. ¿Cómo sabía cuál era nuestro camarote? Pues él señorito, como sabía mi nombre y que era española, no se le ocurrió otra cosa que ir a recepción, decirle que nos habíamos conocido y que necesitaba hablar conmigo. ¡¡Y se lo dieron!! Buff ..menos mal que no me importó demasiado en el momento, pero imaginaros que llega a ser un plasta y me lo quiero quitar de encima, les iba a montar una buena a los de recepción.
Ya empezó con su vena italiana, a rompernos la cabeza para subir a la discoteca, blablabla.. que éramos PACCO , repitiéndolo una y otra vez... (significa que decíamos que íbamos a hacer algo y al final nada)
El cansancio pudo con nosotras, sintiéndolo mucho nosotras fuimos a dormir y él se fue refunfuñando por el pasillo adelante. Y sin razón por supuesto, porque no le habíamos prometido nada, le habíamos dicho que nos lo íbamos a pensar, que sino nos veríamos al día siguiente...pero vaya..que se montó su propia historia.
Teníamos que descansar para Helsinki, entre una cosa y otra nos metimos en cama a las 12 y pico de la noche.

¡¡Buenos días Helsinki!!

Empezamos el día dándole un punto negativo al crucero, el puerto donde atraca el barco (puerto Hietalahti) queda alejado del centro centro, o te coges un autobús que cuesta entre 2,20€ y 2,60€ o te das la pateada.
Nosotras, como vamos en modo ahorro dijimos venga...vamos despacio, es temprano y tenemos tiempo.






Helsinki me ha decepcionado un poco, no sé si porque después de ver ciudades preciosas como Tallin, St.Petersburg y Riga me he encontrado con una ciudad que me descolocó...calles en obras, calles con esos edificios grisáceos y extraña sensación de oscura ciudad antigua mezclada con edificios modernos.











Para mi ha sido una ciudad un poco vacía, aunque de vez en cuando te encuentras rinconcitos agradables.

No me transmitió nuevas sensaciones, de hecho ahora pensaba en la ciudad y he tenido que ver las fotos para recordar como era, así que como podéis ver no ha causado mella en mi vida.

Nos cruzamos la ciudad, y cómo siempre, empezamos por lo que está mas lejos para luego quedar cerca del barco.
Estuvimos dentro de la estación de tren que al parecer fue diseñada por un arquitecto importante, y yo la resumo con un Pse! Y aún para más inri la oficina de turismo está cerrada todo el invierno..
Caminamos hasta el Teatro Nacional Finlandés, éste edificio preciosísimo.




Cruzamos el parque KAISANIEMI, en el mapa parece un parque enorme que promete...y cuándo te pones a caminar estás deseando llegar al final del parque porque no te está aportando nada, bueno, éstos 10 minutos de paisaje caminado al lado del río. Probablemente en verano con las barcas para alquilar, el solcito y las flores sea mucho más bonito,



Y llegamos a Kallio, antiguo barrio obrero, hoy en día uno de los barrios más característicos de Helsinki (porque viven muchos artistas y estudiantes). Nos encontramos con dos de los edificios más emblemáticos (arquitectónicamente hablando).


Ésta es una de las principales calles de la ciudad, poco llamativa, con alguna tienda que otra..pero sin mucha gracia la verdad. O al menos a mi no me lo pareció, puede ser porque era pascua, todo estaba cerrado excepto las iglesias. 

Y hablándo de iglesias, entramos en una que estaba marcada como punto interesante en el mapa. Iglesia de Kallio  (se rompieron mucho la cabeza con el nombre), Luterana.. que tiene tan buena acústica que se celebran muchos conciertos y eventos.

Nos sorprendió muchísimo que al entrar estaban dando misa dos mujeres. Ya se que los luteranos admiten a las mujeres, pero me sigue chocando muchísimo.

A Cristina se le acabaron de romper las botas en Tallin...y no se le ocurrió otra cosa que traerse unas snakers como calzado de repuesto, así que después del tute de San Petersburgo y medio día por Helsinki sus pies pedían papas.. Gran lección aprendida por su parte, cuando se viaja siempre hay que llevar calzado plano, ya sean botas, zapatos o tenis tronchos como los nike con cámaras (que según ella son muy feos), pero calzado cómodo. 
El dolor de pies, las ampollas o ir a paso de cangrejo es una putada para ti, pero le jodes el día a los que viajan contigo. A veces la estética hay que dejarla de lado cuando se viaja, se va a lo que se va.
Bajando la calle llegamos a  "ese edificio famoso, si hombre...con muchas escaleras que siempre sale en la tele... y con columnas, así alargadas..." by Cristina.

Eso mismo, jajaja,  la Catedral de Helsinki. Impresiona mucho el tamaño y la escalinata.  La catedral luterana por dentro no es que fuera una gran gran maravilla, pero había un montón de turistas sacando fotos por aquí y por allá. 


Que mala suerte tuvimos...al fin encontramos la oficina de turismo, y a pesar de que teníamos tiempo de sobra porque aún no eran las 12 de la mañana, resulta que los Free Tour sólo los hacen los fines de semana, así que tocaba buscar una alternativa. El observatorio de Helsinki, ubicado en una montaña tenía muy buena pinta, pues ala...también cerrado...
Nos fuimos hacia el puerto del centro, (en el que deben parar los cruceros de verdad) y llegamos a un mercadillo chiquitito, KAUPPATORI MARKET,  una zona idónea para darse un paseo, cotillear lo que vendían y plantearse comer algo rico típico.
Menuda sorpresa la mía cuándo ví que había paella ( o así le llamaban ellos a arroz amarillo con salmón, guisantes y acetunas negras. jajajaja).  En el mismo puesto tenían crêpes con una pinta increíble (a 7€ la unidad!!); pescadito frito que nos dieron a probar  y que riiico! que fresco!! 
Cuánto añoro los pescaditos fritos, y más ahora que llega el verano...con un vinito blanco y unos pimientitos de Padrón.. Buuff,  Morriña modo ON !!



Dormimos fatal, apenas descansamos y estuvimos maldiciendo al italiano todo el día, por liarnos y  culpa nuestra habernos dejado liar..jajajaja eran las 2 de la tarde y no podíamos con el alma. Así que nos fuimos hacia el barco, partíamos a las 16h.

Cuándo llegué al camarote me puse a leer unos folletos que cogiera en la oficina de turismo, me dió muchísima rabia no haber preparado éste viaje,  leí sobre  dos sitios interesantes : una pequeña islita llamada Suomenlina fotos de google aquí , y un monumento llamado Sibelius (puedes recorrerlo por dentro, y crear sonidos y ecos en sus cavidades) vaya...ese tipo de sitios que me gustan a mi..  Fotos de google pinchando aquí

Mi conclusión final, es que Helsinki es de esas ciudades en las que son para disfrutar con cartera llena, ciudades en las que casi te cobran por respirar, con muchos museos, galerías de arte, cafeterías y restaurantes interesantes... todo con precios como la crêpe de 7€, o un zumo 3,50€ en un bar a las afueras.
No importa, ya volveré, con más dinero (o no jajaja), ésto sólo es una pequeña razón más para volver a pisar Finlandia. porque algún día quiero volver a ver a dos voluntarios que conocí en Innsbruck y ver la aurora boreal.


lunes, 27 de abril de 2015

San Petersburgo en un día, relajarme y disfrutar.

Tuppers preparados, casi 5 litros de agua en mi mochila y con un manojo de nervios en el estómago nos fuimos hacia la terminal A del puerto de Tallín.
Cristina estaba muy nerviosa por montar en barco, en cambio yo lo estaba por el trámite de coger las tarjetas de embarque, el control de pasaportes y por no conocer las instalaciones del puerto.
Mientras hacíamos cola para coger las tarjetas vimos un montón de gente con carritos con cajas de cerveza, Adrián ya me había dicho que la gente de Helsinki iba a Tallín a comprar bebidas una vez al mes, pero nunca pensé que fuera algo tan masivo.



Una vez a bordo se me fué el nerviosismo, llegó la emoción y el no poder creerme la aventura en la que nos acabábamos de embarcar (nunca mejor dicho).
El camarote fue más amplio de lo que me imaginaba...suficiente para ducharnos y dormir a tope después de las maratones que nos teníamos pensado dar.
Investigamos el barco y nos fuimos a dormir temprano, teníamos que prepararnos para  San Petersburgo.


Uno de los peores momentos estaba por llegar, no porque nos haya pasado algo, sino porque sabíamos que a un español en el control de pasaportes del puerto por ser moreno lo retuvieron un buen rato, le preguntaron incluso si era terrorista...dan ganas de decir si si, y vengo a poner una bomba, pero claro..no puedes bromear con esas cosas.

Nosotras tuvimos suerte, llegué con mi gorro de lana puesto, chequearon datos, me pidieron que me sacara el gorro y sonreír como en la foto.  Me lo saqué tan rápido que a la chica y a Cris les dió la risa, si es que yo sólo quería acabar cuánto antes con toda esa parafernalia y empezar a ver la ciudad.... Un par de llamadas, sello en el pasaporte y listas para coger el autobús que nos dejaba alado de la catedral.

La primera parada fue la catedral, ¿ véis las líneas rojas del suelo? son las luces del paso de peatones.¿A que molan?

Caminando un poquillo llegamos a una plaza enorrrmee y al palacio de Invierno.  Fue la residencia de los zares de Rusia, se construyó muy grande para así dejar claro el poder y grandeza de la Rusia Imperial.





Llegados ahí, conseguimos otro mapa mejor en la oficina de turismo, y aunque la chica fue amable la verdad es que no nos aclaró dudas ni nos facilitó visitar la ciudad, así que me hice mi propia ruta. 
La verdad es que éste viaje lo decidimos tan rápido que no tuve tiempo a investigar las ciudades, ésta vez si he sigo una turista y no una viajera, sólo me faltaban las chanclas con calcetines. jajaja 

Nos pusimos como primer destino la fortaleza de Pedro y Pablo. Cruzamos el puente y toda la zona era preciosa, detalles por un lado, detalles por otro... todo hacia temas marinos, se nota que es una ciudad muy importante cara el mar, sólo hay que ver el puerto tan grande que tiene.






Una vez una profesora de biología cuando estaba en el instituto nos acompañó en un viaje a Francia, y dijo algo que nunca olvidaré: "Cuándo viajas no tienes porque entrar en sitios turísticos todo el rato, porque sentir el estilo de vida de la ciudad es tan importante o más que ver un museo".



Y si, Manón... éste viaje ha sido sentir y experimentar como vive la gente en diferentes países.

En el Báltico puedes ver muchísimos cuervos por todas partes, ¡¡son enormes!! Supongo que no estamos acostumbrados a verlos en España.
Siguiendo un poco a la gente porque no teníamos ni idea de donde era la entrada de la fortaleza, llegamos a ésta playa y vi un cuervo solito en la arena rebuscando algo que comer. Abrí mi bolsa del bocadillo despacito para sacar un poco de pan, y conseguí llamar su atención. (Por lo general suelen ser muy desconfiados y en cuánto te acercas un poco salen volando.)


Lo que me hizo gracia, es que fue muy listo. Cogió un trozo, se lo comió, le di otro...vió que tenía otro en mi mano, escondió ese debajo de un poco de arena y vino a por el tercer trozo. La pena es que alguien tiró un petardo y se fue volando.

Al lado de ésta playa había una zona de juego (algo tipo petanca) y nos sentamos un rato a ver como jugaban dos equipos.
Colocaban unos troncos pequeños en una zona cerca de una zanja,  uno de los jugadores lanzaba una barra metálica desde lejos y tenía que arrastrar los troncos hasta la zanja. Por los dibujos debe de haber varias estrategias posibles.



Dentro de la fortaleza hay unos museos y tal y cual..no me voy a enrollar con esas cosas, pero si os interesa hay mucha info en internet sobre la importancia de ésta fortaleza, los nazis y demás historia de la revolución. Lo siento pero hoy no me apetece enrollarme con lecciones de historia.


Ésta vez salimos por otro lado, y nos encontramos con un helicoptero que cobrara 50€ por 15 minutos de vuelo por la ciudad, empezamos a bromear con que era el de 50 sombras de grey jajaja (para ser San Petersburgo no me pareció tan caro).
Enfrente de la fortaleza, al otro lado del río está en museo de artillería, en la entrada puedes disfrutar de una exposición bastante amplia sin pagar. (No le dije a Cris de entrar porque creo que me iba a matar, a ella que le dan un poco igual éstas cosas... y ya tuvo bastante en Tallin.)

Para hacer ésta foto me tuve que subir a un muro



Disfrutamos muchísimo paseando por calles, la pena es saber que fue reconstruida casi por completo y adaptada para turistas, eso para mi le quita encanto a la ciudad.

Cruzamos un parque hasta que llegamos a la iglesia del Salvador sobre la sangre derramada, si si...menudo nombre...


 La iglesia en una palabra: IMPRESIONANTE.

La verdad es que nos lo pasamos genial.



Bolso de viaje de la espía embarazada

                                           
La carroza de Cenicienta existe de verdad

Si tuviera que pasar un día más en ésta ciudad no sé muy bien a que lo dedicaría.. gente yendo rápido, mucho tráfico, polución y mucho ruido. Me pareció una ciudad muy estresante y más barata de lo que imaginaba.