lunes, 13 de abril de 2015

Dos viguesas en Vilnius parte 2.

Cuándo acabamos el tour ya eran casi las 3 de la tarde, menos mal que nos pusiéramos las botas en el desayuno y aguantamos hasta el final.
Por la mañana nada más llegar a el ayuntamiento preguntamos por un restaurante para comer comida lituana, nos recomendaron el mismo que la chica del tour, así que para que Violeta probara allá fuimos.
El sitio se llama Būsi Trečias, y como hubo buen rollo durante el tour nos fuimos todos juntos a comer. (Web AQUI )
Otra vez pregunté por la sopa fría rosa, y no hubo suerte, pero si hubo suerte con una bebida hecha a partir de pan y miel, que la fermentan y es como cerveza. Es más dulce y desde luego la que se comercializa no está nada buena. Se llama Gira, pero no os aconsejo comprarla embotellada, lo bueno es cuándo vas a un restaurante que lo hacen ellos mismos.
Pedimos kepta duona (pan negro frito, con ajo,  queso y mayonesa, estaba buenísimo pero la ración era enorme. Después pedimos Potato pancakes, salímos de allí llenísimas y pagamos poquísimo. Todo acompañado por cerveza de la casa y una Gira.

Nos despedimos de ésta gente y nos fuimos al museo del genocidio, un antiguo edificio de la KGB que funcionó durante más de 50 años. El museo exhibe documentos, trajes, maquinaria,  recrea las instalaciones de la cárcel, la pérdida de la independencia, la represión brutal, a manos del régimen soviético y la lucha por reestablecer la independencia en los años 50. Se calcula que ahí mataban a unas 2000 personas al año, la mayoría judíos, o de la resistencia lituana.
(En éste vídeo informal os podéis hacer un poco la idea de como es, os pido perdón por cuándo hablamos porque al estar traduciendo nos atascamos unas cuantas veces.)
Merece la pena visitarlo, pero sales de allí con un bajonazo importante.

(para ver el vídeo pincha AQUI )

Y bueno, nos fuimos de paseo por la calle Gedimino viéndo tiendas, charlando sobre mil cosas, y entramos en un supermercado a por agua, pero ya enseguida le dije a Violeta, tienes que probar esto..y lo otro..y empezamos a coger cosas....(luego sabréis porque os digo ésto)

Ya estábamos a jueves, y justo dos días antes viera un anuncio en el facebook de una cafetería en la que tienen gatos, un CAT CAFÉ, el anuncio era en lituano y lo que pude entender es "Jueves, con un cóctel otro gratis". Se que a Violeta le encantan los gatos, y ya hablaramos de éste tipo de cafeterías, de hecho hace poco abrieron uno en Edimburgo pero aún no había ido, y como yo también tenía curiosidad por verlo que mejor planazo: cócteles y gatos.

Curiosamente el Cat Café Kačių Kavinė estaba muy cerca de nuestro hotel, de hecho el día anterior pasamos por delante y ni nos dimos cuenta..
Si alguien tiene dudas de que un sitio como éste puede tener éxito....lo tiene, creerme.
Cuándo llegamos estaba lleno, y tenían hasta reservas. Tuvimos que esperar un ratillo, pero mientras estuvimos jugando con los gatos.
El café no huele en absoluto, está súper limpio, los gatos tienen juguetes y ésta torre y alguna más donde ellos se pueden subir para relajarse. ¿Y que dónde hacen sus necesidades? Pues tienen un cuarto adaptado, con una mini puerta en la puerta para que los gatos entren cuándo lo necesiten.
Los gatos no andan subidos por las mesas, pero si que hay que tener un poco de cuidado, porque puede apetecerle lo que estás comiendo.
Fué divertido porque había un gato que no dejaba en paz a una parejita de una mesa, y Violeta y yo nos estuvimos partiendo de risa. Lo intentaba de todas las formas..hasta que al final desistió.

Cuándo ya nos íbamos descubrimos que la oferta de los cócteles era porque uno de los gatos, llamado Mouse, estaba de cumpleaños, cumplía dos añitos.
La jugada nos salió muy bien, porque nos bebimos dos cócteles cada una por 4€ por cabeza.

Y claaro...llegamos al hotel cansadísimas, llenas de comer y beber..y nos fuimos a dormir a eso de las 23. Cuándo a las 4 de la mañana me despierto porque Violeta se encontraba mal, y allá fue todo para fuera... la falta de costumbre de tomar grasas (la comida lituana es potente) junto con la mezcla de cosas..pues pobre, se puso fatal, y estuvo en cama hasta las 12 de la mañana de lo malita que estaba.

Ya era viernes, y nos teníamos que ir para Kaunas.

domingo, 12 de abril de 2015

Dos viguesas en Vilnius parte 1.


Al salir de Užupis caminamos hasta la iglesia de Santa Ana, que muy mal por parte de la guia no dejarnos unos minutos para entrar, porque tiene una belleza especial, a día de hoy desde su construcción no se ha cambiado ni restaurado nada, se pueden ver los frescos desapareciendo y las pinturas originales. Está construída con ladrillo rojo, y es del año 1500.







Tiene 11 altares barrocos


Yo descubrí el interior de ésta iglesia en navidades, gracias a un chico de una página de facebook: "Foreigners in Vilnius".

Después nos dirigimos hacia Literatu Gatve, una galería al aire libre permanente,  está dedicada a los escritores pasados y presentes que han dejado su huella en la ciudad. Puedes encontrar de todo, la galería ha ido creciendo desde el 2008 hasta ahora, y cuenta con más de 100 piezas diferentes.
El callejón está un poco escondido, de hecho yo lo descubrí buscando en internet, cuando estuve en navidades en Vilnius y fuimos de ruta con él por la ciudad, no lo conocía.



Y para acabar terminamos en la plaza de la catedral, que menos mal que habíamos visitado ya el día anterior Violeta y yo.  Nos metimos un tute bueno, porque entre ir a Trakai y callejear por Vilnius, al final anduvimos como 9km.


(La catedral está a la derecha, y dentro está una de las pocas esculturas de la virgen sonriendo. La torre es lo único que queda de la antigua muralla de Vilnius).

Entre la catedral y la torre podemos encontrar dos baldosas que esconden un poco de historia:

- El 23 de agosto del 1989 Estonia, Letonia y Lituania se unieron para formar una cadena humana uniendo las 3 capitales (Vilnius, Riga, Tallin). Una cadena humana de 600km para reclamar la retirada de las fuerzas soviéticas en los tres países. . Ésta baldosa con unos pies marcados, que deja registrado el lugar exacto donde estaba colocada la primera persona que inició la cadena.
La cadena humana fue incluída en el guiness de los records, como la más larga y también el peor atasco de tráfico de la historia.

- La segunda baldosa, que tiene escrito STEBUKLAST, que significa milagro. Dicen que si te pones encima y das tres vueltas en sentido de las agujas del reloj, puedes pedir un deseo y se te hará realidad.

Y ya para acabar con los lugares que si o si hay que visitar en Vilnius, la torre de Gediminas, la cual formó parte de un castillo ya desaparecido y hay un funicular para subir hasta ahí.
Yo quise matar un poco más a Violeta, subimos caminando, porque desde allí hay unas vistas muy bonitas de la ciudad y con la puesta de sol merecía la pena.




viernes, 10 de abril de 2015

Dos viguesas en Užupis

Si tienes poco tiempo para visitar una ciudad o mejor es buscar un Free Tour, normalmente si la ciudad es un poco decente suele haberlo.  En Vilnius es a las 12 delante del ayuntamiento.
¿Que cómo funciona un tour gratuíto? Establecen unos días y unas horas y al principio del tour te dicen lo que vas a ver. Es totalmente gratis pero al final aceptan propinas, y de eso es de lo que sobreviven ( normalmente quien te guía es un estudiante o un nativo o alguien que se ha tenido que estudiar la historia del país y hacer unos exámenes para acceder al puesto).  Hay gente que es muy generosa, y otra pues da una propinilla, todo depende de lo que te haya gustado y de como se encuentre tu bolsillo en ese momento.

A nosotras nos tocó una chica jovencita que hablaba bien inglés, pero para nuestro gusto habló demasiado de la historia de Lituania, y fue un poco tostón.

Cosillas interesantes que contó...por ejemplo fue que significan los colores de la bandera, 3 franjas horizontales del mismo tamaño, la amarilla eran los campos de trigo, la verde los bosques y la roja la sangre de los que murieron en la guerra. Pero como le dije yo...creo que la amarilla es por la patata, ¡porque aquí comen muchísimas patatas!

Una vez empezamos el tour, nos fuimos por callejuelas y llegamos a Užupis, un barrio de Vilnius, está alado de la zona vieja y ha sido declarado patrimonio de la humanidad por la UNESCO.



Es un distrito famoso por la cantidad de artistas que lo han habitado y aún lo habitan. Empezaron a ir para ahí a vivir porque después del exterminio de los judíos quedaron muchas casas vacías y fueron ocupadas por vagabundos y prostitutas, así que los artistas empezaron a ir para ese barrio y lo hicieron suyo hasta tal punto que tienen una constitución propia, bandera propia (con el símbolo de una mano abierta) un montón de embajadores, sello propio para poner en el pasaporte y normas de convivencia.
El 1 de abril de 1997 Užupis se autodeclaró república independiente,


Hay cuatro normas básicas: entrar con una sonrisa, no ir a más de 20 dentro del barrio (los lituanos conducen muy mal), mente abierta para el arte y la última es para que la gente no haga el loco con el coche y hagan caso a la segunda señal.

La sirena dicen que no la puedes mirar demasiado porque igual escuchas sus cantos como les hacen a los marineros y corres el peligro de que te convenzan para que te quedes toda la vida.


Nos esperéis mucho de su constitución, pues su embajada es un bar junto al río, así que imaginaros como son las leyes. jaja. Está traducida a 8 idiomas.



Constitución de Užupis.
  1. Todo el mundo tiene derecho a vivir al lado del río Vilnia y el Río Vinia tiene el derecho a fluir para cada uno.
  2. Todo el mundo tiene derecho a agua caliente, calefacción en invierno y a un techo de azulejos
  3. Todo el mundo tiene el derecho a morir pero no es una obligación
  4. Todo el mundo tiene derecho a cometer errores
  5. Todo el mundo tiene derecho a ser único
  6. Todo el mundo tiene derecho a amar
  7. Todo el mundo tiene el derecho a no ser amado, pero no necesariamente.
  8. Todo el mundo tiene el derecho a ser normal y corriente y desconocido.
  9. Todo el mundo tiene derecho a hacer el vago
  10.  Todo el mundo tiene el derecho a amar y cuidar de un gato
  11.  Todo el mundo tiene el derecho a cuidar al perro hasta que uno de ellos muero
  12. Un perro tiene derecho a ser un perro
  13. Un gato no está obligado a amar a su dueño, pero debe ayudar en tiempo de necesidad
  14. De vez en cuando Todo el mundo tiene el derecho a descuidar sus tareas
  15. Todo el mundo tiene el derecho a la duda, pero no es una obligación
  16. Todo el mundo tiene derecho a ser feliz
  17. Todo el mundo tiene el derecho a ser infeliz
  18. Todo el mundo tiene el derecho a estar en silencio
  19. Todo el mundo tiene el derecho a tener fe (o confianza)
  20. Nadie tiene derecho a la violencia
  21. Todo el mundo tiene el derecho a apreciar su falta de importancia
  22. Nadie tiene derecho a poseer un diseño en la eternidad
  23. Todo el mundo tiene el derecho a comprender
  24. Todo el mundo tiene el derecho a no comprender nada
  25.  Todo el mundo tiene el derecho a tener una nacionalidad
  26. Todo el mundo tiene el derecho a celebrar o no su cumpleaños
  27. Todo el mundo recordará su nombre
  28. Todo el mundo puede compartir sus posesiones
  29. Nadie puede compartir lo que no posee
  30. Todo el mundo tiene el derecho a tener hermanos, hermanas y padres
  31. Todo el mundo puede ser independiente
  32. Todo el mundo es responsable de su libertad
  33. Todo el mundo tiene el derecho a llorar
  34. Todo el mundo tiene el derecho a ser incomprendido
  35. Nadie tiene derecho a hacer a otra persona culpable
  36. Todo el mundo tiene el derecho a ser individual
  37. Todo el mundo tiene el derecho a no tener derechos
  38. Todo el mundo tiene el derecho a no sentir miedo
  39. No rendirse
  40. No luches
  41. No abandones

En la plaza central del barrio primero había una escultura de un huevo, pero dicen que vendieron el huevo para poder comprar ésta escultura que simboliza la libertad del barrio. (El huevo a día de hoy está colocado en otra zona de la ciudad.)
Y como curiosidad, justo en el pie de la columna hay una tapa, de la que dicen que antiguamente cada 1 de abril con una manguera repartían cerveza gratis.


Hay más detalles en el barrio, pero...si destapo todo... ¿que os dejo para descubrir?
Violeta se lo había imaginado más grande, y yo la verdad que cuando entré la primera vez también, ahora que lo vi por segunda vez me ha gustado más aún, es bohemio, con zonas de callejones donde las casas se caen a trozos y da miedo pasar por si te sale alguien con una navaja, pero en general tiene encanto y en verano se debe estar de lujo al lado del río.

Dos viguesas en Trakai

En septiembre 2014 envié mis solicitudes para hacer un voluntariado, y cuando acabó el plazo de las solicitudes llegó Violeta de vacaciones a Vigo. 
El mismo día que nos estábamos despidiendo en una parada del autobús me llegó un correo al móvil de mi asociación en el que me decían que ya le habían pasado mi Curriculum y mi carta de motivación al encargado del proyecto en Lituania... Violeta se puso muy contenta porque desde Edimburgo tenía vuelo directo, y empezó a decirme que vendría a verme, que sería una gran experiencia para mi, etc..etc..
Y así fue, al final aquí estoy, y tal y como dijo, vino a visitarme.

Al principio no sabíamos como iba a ser su viaje, estuvimos dándole vueltas a dónde dormir, que hacer, como gastar lo menos posible y optimizar los días al máximo.

La primera cosa genial fue que por su trabajo le dan puntos (para canjear por noches en hoteles de la cadena del hotel en el que trabaja). Normalmente una noche en éste hotel son 25.000 puntos, y había una oferta que ponen en hoteles al azar de vez en cuando por 5.000 la noche, así que allá nos fuimos al Hotel 4*  Crowne Plaza y fue mejor de lo que nos habíamos imaginado. La habitación era en el piso 11 con vistas a la ciudad y de sorpresa nos dieron desayuno buffet incluído. Estuvimos 3 noches como reinas.

                      (De noche las vistas eran muy chulas, pero con tanto neón salían mal las fotos)

El primer día fuimos hasta Trakai, es una ciudad a media hora de Vilnius, es el  único parque nacional histórico de toda Europa, y está construída sobre el agua.
Hay buena conexión, el billete de autobús cuesta sobre 1€.

Lo malo es que desde donde te deja el autobús hasta el castillo hay que caminar 2 km, y no te desmadres a caminar por allí porque tienes que volver caminando para coger el autobús, y a lo tonto te habrás andado unos 6 km.




(La entrada al castillo cuesta 5€ y algo, y en ciertos días del año celebran espectáculos medievales)


El paisaje es precioso, y se respira mucha tranquilidad. (Al menos siendo un miércoles no estaba lleno de gente).


Dicen que si vas a Trakai no te puedes ir sin probar las empanadillas de la zona, así que nos fuimos en busca y captura de probarlas. Entramos en un restaurante, vimos la carta...y elegimos un par de cosas, cuando preguntamos por platos típicos lituanos nos dicen que es un restaurante turco ¡Menuda puntería la nuestra! Probar las probamos tan rápido que ni foto les hicimos.

Después me llevé a Violeta de paseo por Vilnius, y vimos un par de cosas curiosas que vimos en la calle, y me gustaría compartir con vosotros una historia. 


Hace mucho tiempo, cuando la gente permanecía en compañía de gigantes, había un gigante llamado Džiugas Telšiai que vivía en los bosques sin caminos ni cerros. 

Los habitantes de Samogitia querían al gigante por su buen corazón y por el apoyo que había brindado al pueblo en momentos difíciles, y se preocupaba por el bienestar de todo el país.



La vida del gigante iba como la seda cuando un día vió a la encantadora hija de un granjero, Austelė. El gigante cayó profundamente en el amor y se casó con ella.

La mañana después de la boda los novios trajeron un queso enorme, duro y recién hecho. Después de que la gente probara el queso, alabaron el sabor agradable y con el buen estado de ánimo y alegría que tenían festejaron la boda durante una semana más. Parecía como si el queso reflejara el amor y la alegría de los recién casados.

El queso pasó a formar parte de la alimentación del gigante ya que sentía que así renovaba sus fuerzas, pero desgraciadamente nadie vive para siempre, y un día la mujer del gigante murió. Džiugas estaba tan angustiado, que después de enterrar a la mujer se murió. 

La montaña fue llamada con su nombre, y el pueblo de cerca fue llamado Telšiai.
La gente que apreciaba al gigante y lo respetaba decidió seguir la receta original del queso, la cual ha ido pasando de generación en generación.

Y así fue como empezó el queso  Džiugas en Lituania.  Ahora puedes encontrarlo en el supermercado aunque es considerado delicatessen, y hasta tiene tiendas propias en Vilnius, Klaipėda y Riga.

martes, 31 de marzo de 2015

Riga, la ciudad de las mil caras parte 3

Llegamos el viernes 20 a Riga y nos teníamos que ir el domingo 22 al mediodía así que nos dimos unas buenas caminatas y renunciamos a salir de fiesta por dos razones: 1- el cansancio acumulado, y 2- ahorrar dinero para la locura de viaje que haremos del 3 de abril al 9 de abril. (Pero para saber eso tendréis que esperar un poquito más).

Se nos quedó atrás ver un par de zonas el sábado, así que nos  levantamos tempranito y nos dimos un paseo tranquilamente por el parque BASTEJKALNS.




Aquí os dejo un vídeo haciendo el tonto con Cris en el parque. (Os aclaro algo del vídeo...aquí venden unos pomelos chinos, y el otro día compré uno que sin cáscara pesaba 1,200 kg. Os podéis imaginar que yo sola no me lo pude comer.Os dejo el vídeo pinchando AQUÍ


Nos metimos en la iglesia ortodoxa del primer día,eran las 10:30 de la mañana y estaban con la  misa, fue muy interesante ver una misa en ruso. Os dejo un pequeño vídeo para las mentes curiosas como yo.  VÍDEO

Y poco nos quedaba ya de caminar de la zona vieja, así que nos lanzamos a una zona un poco a las afueras.

Pasamos por un par de centros comerciales, uno era como el corte inglés pero con nombre diferente, Stockmann( pero básicamente es lo mismo). entramos a cotillear y nos encontramos con un reproductor de películas del año 2002 a la entrada de unos cines. Nunca había visto uno de cerca, así que fue muy interesante. según cristina la película que estaba puesta parecía la de 50 sombras de Grey, pero...a saber.
Y nada...nos fuimos a indagar un poco hacia la zona de detrás de la estación de autobús, ya que el día que llegamos vimos como un mercadillo. A lo tonto al final nos pasamos mas de 2h caminando y viendo cosillas por allí.
Muchísimos edificios de estilo soviético, mercadillo de frutas y verduras, ropa y cosas de segunda mano. Me encantó, además de que había un edificio altísimo a lo lejos, la Academia de las Ciencias de Letonia (cobran 4€ por subir al 15 piso para sacar fotos de la ciudad, nosotras tuvimos la suerte de disfrutar gratis de buenas vistas desde la biblioteca).
Os cuento ésto, porque ese edificio me recuerda a Nueva York, no sé...pero toda ésta zona me recuerda mucho a las películas americanas.








Me doy cuenta de que me voy haciendo vieja, ya no soy capaz de llevar aquel ritmo de 8h caminando día tras día. Ahora me lo tomo más relajado, y prefiero disfrutar de sitios como el parque, que dedicarme a ver museos por ver (por ejemplo). La putada  de éste viaje es que el único museo que me interesaba era uno de aviones soviéticos que está cerca del aeropuerto de Riga, y con tan mala suerte que sólo abre de abril a octubre, así que seguramente más adelante vuelva otro fin de semana.

4 Autobuses 22€
2 noches en un hostel compartiendo habitación 16€
Un par de imanes y dos postales 7€
Llevar tuppers y comida de casa 0€

Disfrutar de un fin de semana en "La ciudad de las mil caras"  no vale 45€. 


                             (Ahora entendéis la razón del nombre, las caras están por todas partes)

lunes, 30 de marzo de 2015

Riga, que ver parte 2



La zona vieja de la ciudad es perfecta para dejarse llevar a tu antojo por los callejones, se puede ver tranquilamente en un día, pero es mejor dedicarle algo de tiempo para poder disfrutar de cosas inesperadas como encontrarse una barra ambulante. Si sí! Un montón de gente pedaleando un bebiendo cerveza al mismo tiempo. La verdad es que no me imagino en su lugar, pero la idea es muy molona.


Las calles tienen mucho encanto, tanto de día como de noche. Ésto es tan sólo un ejemplo.


Me gustó mucho de Riga, la de cosas originales que se pueden encontrar tanto en las calles como en las tiendas. De hecho, nos encontramos con una bandera de España en una fachada, ví dentro a una pareja de adultos hablando, saludamos desde fuera y nos invitaron a entrar.
La señora/chica era super fashion, y no, no era nada relacionado con España, era como una galería de arte privada. Había un megacuadro en la pared de color rojo emoción, porque no es rojo sangre, ni rosa, ni granate, era un rojo tirando a coral que actúa en el cerebro despertando emociones, al menos eso fue lo que la señora/chica nos comentó.
Si el rojo emoción lo juntabas con las texturas de la obra, transmitía algo, la verdad es que si. Y así, sin más...acabamos aprendiendo un poquito sobre arte y del mundo artístico. Ésta señora/chica se dedica a darle oportunidades a jóvenes artistas que luchan por un sueño, les ayuda a meter la patita en un mundo tan difícil y liderado por artistas de renombre.

Las calles nuevas de la ciudad son anchísimas, ahí conviven trolleybus, bus, coches y bicicletas. Son tan anchas y tan transitadas que en algunas zonas hay túneles subterraneos para que crucen los peatones.

En uno como éste, pero no tan chulo nos salvamos de que posiblemente nos robaran.
Iba caminando un par de metros separada de Cristina cuando vi a mi izquierda a dos mujeres paradas en el medio del túnel, me vieron hacia el bolso, vieron a Cris con la mochila y ya vi que una de ellas empezó a caminar hacia ella, así que apuré y le dije Criss!! apura que nos roban!!! apuré 3m y eché a correr escaleras arriba y aunque ella no me escuchó también echó a correr detrás mía, y cuando llegué arriba de las escaleras y me giré para atrás, vi como la mujer que venía llegó hasta los pies de las escaleras y se giró para volver al sitio donde estaba... la  capuya seguramente iba a intentar meterle la mano en la mochila o algo.
Una vez arriba a los dos minutos nos cruzamos con una pareja que conocimos en el hostel, y la ladrona nos vigilaba desde abajo hasta que se metió mas al fondo del túnel para que no pudiéramos verla.
A los dos días cuando nos veníamos para Lituania estaban allí en medio del túnel otra vez, no es por mal...pero tenían pinta de ser rumanas.
No se que habría pasado si no me doy cuenta de que nos vigilaban, así que ya sabéis, en túneles y espacios poco iluminados siempre con 4 ojos y atentos a todos, que los ladrones se las saben todas.

Quitando ésta experiencia, en Riga solo hay rincones tranquilos en los que disfrutar de mil cosas.(pinchar para aumentar las fotos)







La casa de los gatos, es un edificio que tiene dos gatos en el tejado. (Ampliar la foto)
Fue una obra encargada por un hombre de negocios de Riga. Éste hombre fue rechazado para entrar en el gremio,  así que para vengarse de ellos, compró el edificio de enfrente y mandó construir estas dos esculturas, pero si fuera poco, mandó que pusieran a los gatos dándole las espaldas al edificio.
Por supuesto los del gremio ardieron en vida y se sintieron muy ofendidos. Entonces se inició una batalla entre ellos, y fue cuando lo aceptaron, y el dueño de los gatos decidió darles la vuelta. Pero les llevó su tiempo hacer el pacto.


Y ahora, vayas dónde vayas hay gatos por la ciudad.





RIGA , que ver parte 1

Después de hacer cuentas y hablar con Cristina, nos fuimos a Riga (la ciudad mas cosmopolita y capital de Letonia).

Intenté que nos hospedaran con couchsurfing, pero no se que pasó el finde del 20 que todo el mundo estaba ocupado, o se iba fuera de la ciudad o ya tenia a alguien en casa. Así que busque un hostel baratito, nos hospedamos en Riga hostel a 5 minutos caminando desde la estación de autobuses y muy cerca de la parte vieja de la ciudad, zapateamos las mochilas y nos fuimos a caminar.

El primer destino era la Biblioteca Nacional de Letonia, empezamos a caminar hacia la zona del río  y como pasa siempre en una ciudad que no conoces, nos perdimos. Caminamos 2km en dirección errónea, peeero descubrimos un parque y una iglesia ortodoxa.


Una vez en rumbo a el río nos encontramos el monumento a la libertad, creado en 1935 en honor a los soldados que murieron en la guerra de la independencia en Letonia. Tiene 42m de altura, y siempre hay flores junto a dos guardias vigilándolo. La zona es peatonal, y si sigues recto ya te metes de lleno en la zona mas antigua e interesante de Riga.

(lo vi allí y no me pude resistir a hacerme una foto con él)

Seguimos sin pararnos mucho pero disfrutando de las calles adoquinadas, de los edificios que recuerdan a las construcciones de los Paises Bajos , y sumergiéndonos en un estado de felicidad indescriptible.

Dejamos atrás la zona vieja, cruzamos el puente y llegamos a la famosa biblioteca (entrada gratuita). Nos hicieron dejar todas nuestras cosas dentro de una taquilla, nos dieron una tarjeta de visitante y nos tuvimos que registrar en recepción.
Cogimos el ascensor y nos fuimos hasta el octavo piso para bajar caminando y verlo todo. En la séptima planta me enamoré de las vistas, (por ir de legal deje el móvil en la taquilla y no hice ninguna foto, pero os dejo un enlace  AQUI con una vista de 360º ) Os puedo decir que desde la ventana de la zona infantil te quedas paralizado,ver el atardecer con los tejados de las iglesias, edificios de estilo renacentista inglés, junto el río Daugava y sus puentes...w0w. Creo que si viviera en Riga, me iría a menudo a sentarme allí para disfrutar de las vistas como la gente va a Cabo Home a disfrutar del atardecer.

La biblioteca por dentro es moderna, aloja una exposición de periódicos antiguos desde el año 1900 creo recordar, y no son solo letones, los hay italianos y franceses.
Otra de las cosas que llama la atención son las cristaleras que tienen paralelas a las escaleras con estanterías llenas de libros antiguos,

Va a ser difícil olvidar las vistas  de Riga desde el aire, sus puentes iluminados por la noche y el sonido del río.