domingo, 3 de mayo de 2015

Helsinki en un día.

Embarcamos en San Petersburgo a las 17:30h, después de todo el día caminando tocaba momento de relax. Cogimos un par de cervecitas, subimos a cubierta para enfriarlas y  disfrutar un ratillo.

Mientras dejábamos atrás la ciudad se nos acercó un chico a preguntarnos dónde cogiéramos las cervezas,..le dijimos que cómo buenas mochileras, las traíamos de casa, con cara de joderr!!como no se me ocurrió antes, se fue al bar a por una.

Seguimos a nuestro rollo, cuando no sé como me giro y.....
¡¡ bien!! muy bien jajaja, pero bueno, para lo que quedaba ya no nos cortamos en beber allí.
Al rato veo al chico sentado en el mismo sitio más o menos, con el prohibido beber justo encima de su cabeza, y ya me acerqué riéndome y le comenté lo que pasaba. 
Un chico italiano, muy hablador, simpático y con muchas ganas de juerga. Tenía que celebrar que consiguió un trabajo muy bueno, desde ese día es el cocinero personal del yate privado del armador del ferry/crucero Princess Anastasia. Si si, concidencias de la vida... porque nosotras celebrábamos que hacíamos 6 meses de voluntariado, así que ya nos arrastró a tomar unos cócteles al bar Columbus.
Entre una cosa y otra 2 horas hablando de nuestras historias y contando batallitas, pero es que no le llegó, aún quería más y nosotras ya estábamos pidiendo papas, total que se fue a cenar y nosotras a pensar si ibamos a subir a la disco o no. 
Cenamos, nos duchamos, nos pusimos guapas y subimos a su camarote. Llamamos varias veces pero no contestaba , saqué el único pos it que tenía en el bolso con la lista de la compra Jabón del cuerpo Papel higiénico , Leche y le escribí una nota.
Fuimos a buscarlo por el barco, no lo encontramos, volvimos a su camarote, taché y le puse 23:00h nos vamos a dormir, buenas noches y gracias por todo.
Media hora mas tarde, cuándo estábamos en el pasillo de al lado de nuestro camarote haciendo el gilipollas aparece él, nuestra cara un poema. ¿Cómo sabía cuál era nuestro camarote? Pues él señorito, como sabía mi nombre y que era española, no se le ocurrió otra cosa que ir a recepción, decirle que nos habíamos conocido y que necesitaba hablar conmigo. ¡¡Y se lo dieron!! Buff ..menos mal que no me importó demasiado en el momento, pero imaginaros que llega a ser un plasta y me lo quiero quitar de encima, les iba a montar una buena a los de recepción.
Ya empezó con su vena italiana, a rompernos la cabeza para subir a la discoteca, blablabla.. que éramos PACCO , repitiéndolo una y otra vez... (significa que decíamos que íbamos a hacer algo y al final nada)
El cansancio pudo con nosotras, sintiéndolo mucho nosotras fuimos a dormir y él se fue refunfuñando por el pasillo adelante. Y sin razón por supuesto, porque no le habíamos prometido nada, le habíamos dicho que nos lo íbamos a pensar, que sino nos veríamos al día siguiente...pero vaya..que se montó su propia historia.
Teníamos que descansar para Helsinki, entre una cosa y otra nos metimos en cama a las 12 y pico de la noche.

¡¡Buenos días Helsinki!!

Empezamos el día dándole un punto negativo al crucero, el puerto donde atraca el barco (puerto Hietalahti) queda alejado del centro centro, o te coges un autobús que cuesta entre 2,20€ y 2,60€ o te das la pateada.
Nosotras, como vamos en modo ahorro dijimos venga...vamos despacio, es temprano y tenemos tiempo.






Helsinki me ha decepcionado un poco, no sé si porque después de ver ciudades preciosas como Tallin, St.Petersburg y Riga me he encontrado con una ciudad que me descolocó...calles en obras, calles con esos edificios grisáceos y extraña sensación de oscura ciudad antigua mezclada con edificios modernos.











Para mi ha sido una ciudad un poco vacía, aunque de vez en cuando te encuentras rinconcitos agradables.

No me transmitió nuevas sensaciones, de hecho ahora pensaba en la ciudad y he tenido que ver las fotos para recordar como era, así que como podéis ver no ha causado mella en mi vida.

Nos cruzamos la ciudad, y cómo siempre, empezamos por lo que está mas lejos para luego quedar cerca del barco.
Estuvimos dentro de la estación de tren que al parecer fue diseñada por un arquitecto importante, y yo la resumo con un Pse! Y aún para más inri la oficina de turismo está cerrada todo el invierno..
Caminamos hasta el Teatro Nacional Finlandés, éste edificio preciosísimo.




Cruzamos el parque KAISANIEMI, en el mapa parece un parque enorme que promete...y cuándo te pones a caminar estás deseando llegar al final del parque porque no te está aportando nada, bueno, éstos 10 minutos de paisaje caminado al lado del río. Probablemente en verano con las barcas para alquilar, el solcito y las flores sea mucho más bonito,



Y llegamos a Kallio, antiguo barrio obrero, hoy en día uno de los barrios más característicos de Helsinki (porque viven muchos artistas y estudiantes). Nos encontramos con dos de los edificios más emblemáticos (arquitectónicamente hablando).


Ésta es una de las principales calles de la ciudad, poco llamativa, con alguna tienda que otra..pero sin mucha gracia la verdad. O al menos a mi no me lo pareció, puede ser porque era pascua, todo estaba cerrado excepto las iglesias. 

Y hablándo de iglesias, entramos en una que estaba marcada como punto interesante en el mapa. Iglesia de Kallio  (se rompieron mucho la cabeza con el nombre), Luterana.. que tiene tan buena acústica que se celebran muchos conciertos y eventos.

Nos sorprendió muchísimo que al entrar estaban dando misa dos mujeres. Ya se que los luteranos admiten a las mujeres, pero me sigue chocando muchísimo.

A Cristina se le acabaron de romper las botas en Tallin...y no se le ocurrió otra cosa que traerse unas snakers como calzado de repuesto, así que después del tute de San Petersburgo y medio día por Helsinki sus pies pedían papas.. Gran lección aprendida por su parte, cuando se viaja siempre hay que llevar calzado plano, ya sean botas, zapatos o tenis tronchos como los nike con cámaras (que según ella son muy feos), pero calzado cómodo. 
El dolor de pies, las ampollas o ir a paso de cangrejo es una putada para ti, pero le jodes el día a los que viajan contigo. A veces la estética hay que dejarla de lado cuando se viaja, se va a lo que se va.
Bajando la calle llegamos a  "ese edificio famoso, si hombre...con muchas escaleras que siempre sale en la tele... y con columnas, así alargadas..." by Cristina.

Eso mismo, jajaja,  la Catedral de Helsinki. Impresiona mucho el tamaño y la escalinata.  La catedral luterana por dentro no es que fuera una gran gran maravilla, pero había un montón de turistas sacando fotos por aquí y por allá. 


Que mala suerte tuvimos...al fin encontramos la oficina de turismo, y a pesar de que teníamos tiempo de sobra porque aún no eran las 12 de la mañana, resulta que los Free Tour sólo los hacen los fines de semana, así que tocaba buscar una alternativa. El observatorio de Helsinki, ubicado en una montaña tenía muy buena pinta, pues ala...también cerrado...
Nos fuimos hacia el puerto del centro, (en el que deben parar los cruceros de verdad) y llegamos a un mercadillo chiquitito, KAUPPATORI MARKET,  una zona idónea para darse un paseo, cotillear lo que vendían y plantearse comer algo rico típico.
Menuda sorpresa la mía cuándo ví que había paella ( o así le llamaban ellos a arroz amarillo con salmón, guisantes y acetunas negras. jajajaja).  En el mismo puesto tenían crêpes con una pinta increíble (a 7€ la unidad!!); pescadito frito que nos dieron a probar  y que riiico! que fresco!! 
Cuánto añoro los pescaditos fritos, y más ahora que llega el verano...con un vinito blanco y unos pimientitos de Padrón.. Buuff,  Morriña modo ON !!



Dormimos fatal, apenas descansamos y estuvimos maldiciendo al italiano todo el día, por liarnos y  culpa nuestra habernos dejado liar..jajajaja eran las 2 de la tarde y no podíamos con el alma. Así que nos fuimos hacia el barco, partíamos a las 16h.

Cuándo llegué al camarote me puse a leer unos folletos que cogiera en la oficina de turismo, me dió muchísima rabia no haber preparado éste viaje,  leí sobre  dos sitios interesantes : una pequeña islita llamada Suomenlina fotos de google aquí , y un monumento llamado Sibelius (puedes recorrerlo por dentro, y crear sonidos y ecos en sus cavidades) vaya...ese tipo de sitios que me gustan a mi..  Fotos de google pinchando aquí

Mi conclusión final, es que Helsinki es de esas ciudades en las que son para disfrutar con cartera llena, ciudades en las que casi te cobran por respirar, con muchos museos, galerías de arte, cafeterías y restaurantes interesantes... todo con precios como la crêpe de 7€, o un zumo 3,50€ en un bar a las afueras.
No importa, ya volveré, con más dinero (o no jajaja), ésto sólo es una pequeña razón más para volver a pisar Finlandia. porque algún día quiero volver a ver a dos voluntarios que conocí en Innsbruck y ver la aurora boreal.


lunes, 27 de abril de 2015

San Petersburgo en un día, relajarme y disfrutar.

Tuppers preparados, casi 5 litros de agua en mi mochila y con un manojo de nervios en el estómago nos fuimos hacia la terminal A del puerto de Tallín.
Cristina estaba muy nerviosa por montar en barco, en cambio yo lo estaba por el trámite de coger las tarjetas de embarque, el control de pasaportes y por no conocer las instalaciones del puerto.
Mientras hacíamos cola para coger las tarjetas vimos un montón de gente con carritos con cajas de cerveza, Adrián ya me había dicho que la gente de Helsinki iba a Tallín a comprar bebidas una vez al mes, pero nunca pensé que fuera algo tan masivo.



Una vez a bordo se me fué el nerviosismo, llegó la emoción y el no poder creerme la aventura en la que nos acabábamos de embarcar (nunca mejor dicho).
El camarote fue más amplio de lo que me imaginaba...suficiente para ducharnos y dormir a tope después de las maratones que nos teníamos pensado dar.
Investigamos el barco y nos fuimos a dormir temprano, teníamos que prepararnos para  San Petersburgo.


Uno de los peores momentos estaba por llegar, no porque nos haya pasado algo, sino porque sabíamos que a un español en el control de pasaportes del puerto por ser moreno lo retuvieron un buen rato, le preguntaron incluso si era terrorista...dan ganas de decir si si, y vengo a poner una bomba, pero claro..no puedes bromear con esas cosas.

Nosotras tuvimos suerte, llegué con mi gorro de lana puesto, chequearon datos, me pidieron que me sacara el gorro y sonreír como en la foto.  Me lo saqué tan rápido que a la chica y a Cris les dió la risa, si es que yo sólo quería acabar cuánto antes con toda esa parafernalia y empezar a ver la ciudad.... Un par de llamadas, sello en el pasaporte y listas para coger el autobús que nos dejaba alado de la catedral.

La primera parada fue la catedral, ¿ véis las líneas rojas del suelo? son las luces del paso de peatones.¿A que molan?

Caminando un poquillo llegamos a una plaza enorrrmee y al palacio de Invierno.  Fue la residencia de los zares de Rusia, se construyó muy grande para así dejar claro el poder y grandeza de la Rusia Imperial.





Llegados ahí, conseguimos otro mapa mejor en la oficina de turismo, y aunque la chica fue amable la verdad es que no nos aclaró dudas ni nos facilitó visitar la ciudad, así que me hice mi propia ruta. 
La verdad es que éste viaje lo decidimos tan rápido que no tuve tiempo a investigar las ciudades, ésta vez si he sigo una turista y no una viajera, sólo me faltaban las chanclas con calcetines. jajaja 

Nos pusimos como primer destino la fortaleza de Pedro y Pablo. Cruzamos el puente y toda la zona era preciosa, detalles por un lado, detalles por otro... todo hacia temas marinos, se nota que es una ciudad muy importante cara el mar, sólo hay que ver el puerto tan grande que tiene.






Una vez una profesora de biología cuando estaba en el instituto nos acompañó en un viaje a Francia, y dijo algo que nunca olvidaré: "Cuándo viajas no tienes porque entrar en sitios turísticos todo el rato, porque sentir el estilo de vida de la ciudad es tan importante o más que ver un museo".



Y si, Manón... éste viaje ha sido sentir y experimentar como vive la gente en diferentes países.

En el Báltico puedes ver muchísimos cuervos por todas partes, ¡¡son enormes!! Supongo que no estamos acostumbrados a verlos en España.
Siguiendo un poco a la gente porque no teníamos ni idea de donde era la entrada de la fortaleza, llegamos a ésta playa y vi un cuervo solito en la arena rebuscando algo que comer. Abrí mi bolsa del bocadillo despacito para sacar un poco de pan, y conseguí llamar su atención. (Por lo general suelen ser muy desconfiados y en cuánto te acercas un poco salen volando.)


Lo que me hizo gracia, es que fue muy listo. Cogió un trozo, se lo comió, le di otro...vió que tenía otro en mi mano, escondió ese debajo de un poco de arena y vino a por el tercer trozo. La pena es que alguien tiró un petardo y se fue volando.

Al lado de ésta playa había una zona de juego (algo tipo petanca) y nos sentamos un rato a ver como jugaban dos equipos.
Colocaban unos troncos pequeños en una zona cerca de una zanja,  uno de los jugadores lanzaba una barra metálica desde lejos y tenía que arrastrar los troncos hasta la zanja. Por los dibujos debe de haber varias estrategias posibles.



Dentro de la fortaleza hay unos museos y tal y cual..no me voy a enrollar con esas cosas, pero si os interesa hay mucha info en internet sobre la importancia de ésta fortaleza, los nazis y demás historia de la revolución. Lo siento pero hoy no me apetece enrollarme con lecciones de historia.


Ésta vez salimos por otro lado, y nos encontramos con un helicoptero que cobrara 50€ por 15 minutos de vuelo por la ciudad, empezamos a bromear con que era el de 50 sombras de grey jajaja (para ser San Petersburgo no me pareció tan caro).
Enfrente de la fortaleza, al otro lado del río está en museo de artillería, en la entrada puedes disfrutar de una exposición bastante amplia sin pagar. (No le dije a Cris de entrar porque creo que me iba a matar, a ella que le dan un poco igual éstas cosas... y ya tuvo bastante en Tallin.)

Para hacer ésta foto me tuve que subir a un muro



Disfrutamos muchísimo paseando por calles, la pena es saber que fue reconstruida casi por completo y adaptada para turistas, eso para mi le quita encanto a la ciudad.

Cruzamos un parque hasta que llegamos a la iglesia del Salvador sobre la sangre derramada, si si...menudo nombre...


 La iglesia en una palabra: IMPRESIONANTE.

La verdad es que nos lo pasamos genial.



Bolso de viaje de la espía embarazada

                                           
La carroza de Cenicienta existe de verdad

Si tuviera que pasar un día más en ésta ciudad no sé muy bien a que lo dedicaría.. gente yendo rápido, mucho tráfico, polución y mucho ruido. Me pareció una ciudad muy estresante y más barata de lo que imaginaba.


jueves, 23 de abril de 2015

Seaplane Harbour Estonian Maritime Museum

Últimamente estoy alucinada con la vida, parece que cada cuatro pasos que doy conozco a alguien nuevo, a alguien que aporta nuevas ideas y nuevas historias a mi vida. Está genial, pero es un tanto peligroso porque me motivan demasiado a seguir descubriendo mundo.
En éste caso éste museo me lo recomendó un chico que cuelga videos en youtube, hablando y hablando me dijo que no podía irme del báltico sin ver éste museo.  Cuándo vi en internet lo que había dentro empecé a loquear... tanto que me daba igual si venía alguien conmigo o no, pero yo iba a Tallin sí o sí. 
Con la excusa del crucero era la oportunidad perfecta. así que ya escogimos el hostel pensando en dejar allí la maleta el sábado por la mañana y recogerla al mediodía antes de ir para el barco, pues el embarque era para eso de las 18h. Nos daba tiempo de sobra de disfrutar el museo toda la mañana.

Si preguntáis dónde queda el museo, no os fiéis de nadie.  La gente del báltico no sabe medir distancias, están tan acostumbrados a tenerlo todo cerca que caminar 2 km para ellos es lejísimos.
En la recepción del hostel nos dijeron 45 minutos caminando hasta allí, y si nos llevó 25 caminando despacio ya fue mucho. (la parada de tranvía más cercana está a 15 minutos caminando del museo, es un poco tontería pagar para ahorrarte 10min.)

El museo, situado en el barrio Lennusadam, está dentro de un hangar que fue construído entre el año 1916 y 1917 como parte del sistema de las fortalezas de defensa de St. Petersburg. Entre 1918 y 1940 fue usado por las fuerzas armadas de Estonia para guardar aviones. y fue el primero en construirse sin columnas en el medio.

Actualmente está dividido en dos niveles, con la tarjeta que te dan a la entrada puedes ir guardando la información que te guste de los paneles informativos, y al final podrás enviártela a tu correo electrónico. Yo no sé que hice...que no me llegó nada al correo.
El suelo del museo está decorada como un derrotero (puedes ver minas marcadas, la profundidad del suelo marino..), y los tonos azules de la iluminación van cambiando cada cierto tiempo, creándo así la sensación de que es agua.



Dentro nos encontramos el submarino "The Lembit". Es uno de los submarinos que quedaron intactos de antes de la segunda guerra mundial, y tiene el record del submarino que ha pasado más tiempo consecutivo en el agua, 75 años nada más y nada menos.

Quién me conozca un poco sabrá que ésta cara es de emoción, de cuándo algo me supera. Siempre dije que algún día llegaría a ver un submarino por dentro, algún día..y ese día lo viví. Otro sueño/objetivo hecho realidad.
Cristina flipaba...decía, al final vas a llorar.. porque la alegría no me cabía dentro, y mi sonrisa no era más grande porque la boca no me daba para más. 

Dentro del submarino hicimos un vídeo, bueno... una gitanada la mar de graciosa, se nota que nos lo pasamos muy mal, jajajaja. 
Yo creo que en vez de cumplir un año más voy hacia abajo, todo me resbala.
Me impresionó muchísimo el tamaño de los catres, tener que dormir con los motores tan cerca tenía que ser horrible, además ya de por si dentro de un barco la convivencia es mortal..no me quiero imaginar en éste espacio tan reducido, bufff, me agobio sólo de pensarlo.  VÍDEO DENTRO DEL SUBMARINO

En el museo tienen una réplica de el primer aircraft en el mundo capaz de realizar un ataque con torpedos, el Short 184 fué diseñado y usado por la marina real británica durante la primera guerra mundial. El primer torpedo que lanzó alcanzó a un buque de suministro Turco en el año 1915.



En el hangar hay armamento por todas partes, si te gusta toquetear todas éstas cosas éste museo es idóneo para ti, Yo me lo he pasado pipa, he jugado todo lo que me ha dado la gana.
Hay dos simuladores, uno de una ametralladora para derribar aviones y otro de una avioneta en la que tienes que pasar por dentro de unos arcos, es muy difícil. En 4 minutos sólo conseguí pasar por dentro de uno de ellos, tiene dos velocidades y lo controlas todo solo con una palanca. Cristina lo estrelló nada más empezar, yo conseguí acabar y estrellarlo al final bajando en picado girando sobre mi misma. ¿Será vena psicópata ?
(vídeo del simulador de la ametralladora) , una pena que no se vean los disparos en la grabación). Después de ésta experiencia reafirmo mi objetivo de llegar a disparar algún día un arma en una sala de tiro en U.S.A.

Directa al espacio, jajajaja.













Y no sólo ésto... pues hay una parte muy interactiva perfecta para ir con niño, como por ejemplo un tobogán donde saltas a una balsa de supervivencia, una máquina para ver el funcionamiento de las olas del mar, etc.. lo que más me ha gustado de esos fue una caja llena de arena, podías moverla, ponerla como quisieras, y el ordenador detectaba la altura y la marcaba con diferentes colores (llevo rato pensando el nombre específico pero no me sale...)

















También tenían una zona con uniformes para que la gente se hiciera fotos con ellos.
Siento que el post se esté alargando, pero fueron casi 3h allí dentro que pasaron volando.. y porque nos teníamos que ir a buscar la maleta, sino creo que pasaríamos allí una hora más.


Y bueno, ya para acabar, detrás del hangar hay dos buques que se pueden visitar, un rompehielos y uno de guerra que estaba cerrado.

El rompehielos Suur Tõll (1914) era otra de mis prioridades pues es la gran joya de éste museo. Cuándo el marine de cubierta me dijo que  teníamos que pagar 10€...me quedé pensando...subí las escaleras, meti la mano en el bolso y saqué la libreta de navegación, se le abrieron los ojos como platos, me dijo ¿la tienes? pasa!! Y buaaaa, que safada!! nos ahorramos 20€ !!
Éste rompehielos a vapor de principios del siglo 20 es uno de los tres que se han conservado en el Báltico, y está entre los rompehielos más poderosos del mundo, ha llevado las banderas de la Rusia Imperial, Finlandia, la Unión Soviética y la República de Estonia con los nombres Zar Mikhail Fyodorovich, Volynets, Väinämöinen y Suur Toll.
Se puede visitar casi por completo, pocos camarotes están cerrados, y una de las curiosidades son los puentes laterales para tener visibilidad a ambos lados. Hoy en día los buques modernos tienen visibilidad desde un único puente y disponen de varios mandos, normalmente 3 (el crucero de St.Peter line tenía uno en proa y dos a estribor y babor para maniobrar según el ángulo de atraque).
Y ésta chapa es para que entendáis que ésta gente tenía que estar a la intemperie, comunicarse como pudieran con el puente que estaba en otro sitio, e ir de un lado a otro por el suelo mojado, imaginaros eso a -17º por poner un ejemplo, mola ¿no?

Pagué 14€ por entrar en el hangar, jamás he pagado una cantidad como ésta por entrar en un museo, pero la volvería a pagar sin duda alguna.




martes, 21 de abril de 2015

Tallin , un lugar que no se olvida.

Bueno…no sé por dónde empezar…Tallin..w0w... un viaje que pensaba hacer a finales de junio, tanto por el presupuesto como por no columpiarme faltando en la biblioteca tan seguido.

Lanzadas a la aventura, cogimos los billetes de autobús en Simple Express, yo no conocía ésta compañía, y tiene mejores precios que Eurolines o Ecolines, los autobuses son bastante cómodos y opera por Europa.
Las aventuras de ésta índole dan bastante trabajo, es cansino coordinar las horas de los autobuses ( sólo en buscar la combinación perfecta estuve una hora y media), dónde dormir, dónde dejar la maleta para poder visitar la ciudad entre una cosa y otra…muchas cosas a atar.
Lo primero, buscar un hostel para dormir la primera noche, que fuera barato, aunque barato barato.. 11€,  Hostel 16EUR Rotermanni Precioso por dentro, el resto de las habitaciones no sé, pero la de 6 personas era cutre, y la cocina horrible..que hasta me dio un poco de asco cocinar allí.  Pero era perfecto .


Rotermann es un barrio de Tallinn, está entre la zona antigua y el puerto, un barrio industrial que ahora mismo es de lo más "cool" de Tallin. Grandes edificios restaurados y convertidos en restaurantes, centros comerciales, hostels y un restaurante/pub llamado SCOTLAND YARD (me llamó muchísimo la atención, y no sólo porque escuchaba la música desde la cama, sino por la preciosidad de edificio) Muchos edificios han ido más allá de la restauración, pues contrastan el aspecto                                                            industrial con lo moderno. 

El edificio iluminado en diferentes tonos de violeta me llamó mucho la atención, ¿ como será el sistema para que a los que están dentro no les moleste los neones toda la noche? 

Catedral Alexander Nevsky







Nada más llegar nos fuimos a pasear por la zona vieja, y si Riga es bonita, bufff !!....Tallinn se lleva la palma.
                                                                                                                                                                                                                                              

Era viernes, y a pesar de que llovía las calles estaban llenas de gente, incluso vimos gente en pantalón corto y disfrazados. 



Tallín es una ciudad muy medieval, incluída en el patrimonio mundial de la UNESCO. Antiguamente tenía 46 torres alrededor de la zona vieja, pero hoy en día ya sólo quedan 1,9km de muralla, 20 torres de defensa y dos de las seis puertas de defensa. 














A la derecha de ésta foto un grupo de chicos estaba empezando la noche, bebían cervezas debajo de un árbol con vistas increíbles hacia la plaza de la libertad. (Harju hill, así se llama el mirador, es dónde los fines de semana se juntaban vendedores ilegales de vinilos en los años 70 y 80.)
Es imposible que os cuente como era todo, y digo todo porque sin darnos cuenta nos recorrimos casi toda la zona antigua. Ni las fotos, ni mis palabras pueden hablar de la realidad... pasear por los puñeteros adoquines bajo la lluvia y las luces tenues de las farolas me gustó mucho MUCHO, porque ni en los callejones oscuros y estrechos sentía miedo.. me sentía como en casa... relajada y tranquila, como si hubiera vivido en Tallin toda la vida. 
Son sensaciones que nunca se olvidan, por eso me gusta tanto invertir mi dinero en viajar.